Universidad Nacional

Autónoma de México

 

Centro Cultural Universitario Tlatelolco.
12 de septiembre de 2017.

 

 

Dr. Miguel Ángel Mancera. Jefe de Gobierno de la Ciudad de México
Mtro. Alejandro Iñarritu. Cineasta
Mtro. Alejandro Ramírez. Director General de Cinépolis
Mtro. Ricardo Raphael de la Madrid. Director del Centro Cultural Universitario Tlatelolco
Mtra. Guadalupe Ferrer. Directora General de Actividades Cinematográficas

Distinguidos invitados,
Señoras y señores,

El migrar parece ser inherente al comportamiento de los seres humanos. Migramos desde los confines del continente africano y poblamos el mundo. Y en un descuido glaciar, cruzamos el estrecho de Bering y colonizamos América.

Ya sea para subsistir, descubrir, conocer, conquistar o colonizar, desde nuestros orígenes, nos hemos dedicado a migrar.

De hecho, nuestra evolución como seres humanos podría deberse, en buena medida, a nuestra capacidad de cambiar y transitar hacia distintos entornos.

Cuando emigramos, diversificamos nuestra capacidad de adaptación, mejoramos nuestra resistencia biológica y con el encuentro de otros, enriquecemos nuestra carga genética.

Lo natural en nuestra historia, ha sido el migrar, cruzar fronteras y entremezclarnos.

México limita al norte con una nación habitada por un pueblo noble tenaz, laborioso y creativo, fruto de la mezcla de muchas migraciones, que ha construido la economía más poderosa del orbe.

No es de extrañar entonces que esa frontera sea el corredor migratorio más transitado del mundo. Cada año más de trece millones de
personas la cruzan en ambos sentidos1, Un par de cientos de miles tal vez lo hacen ilegalmente.


Todos esos migrantes ilegales, que llegan a los estados unidos, huyen de un presente sin esperanzas y se aventuran a un porvenir incierto, dejando atrás todo lo que la vida les debe, lo que México y los países de Centroamérica no hemos podido ofrecerles.

Debemos tenerlo claro: nuestros migrantes son los hijos de la desigualdad y de la lacerante inequidad social.

De un rumbo social y económico que nos urge corregir.

Hay treinta y siete millones de personas de origen mexicano que habitan en Estados Unidos. Son millones de narraciones distintas. En muchos casos, ellos o sus familias, fueron protagonistas de un éxodo que transcurrió en silencio.


En el silencio que obliga la ilegalidad.


Y el silencio puede ser ensordecedor y cegarnos como se han cegado otros.


De ahí la importancia de esta exposición.


Necesitamos abrir los ojos y escucharlos para hacer nuestras sus razones y reivindicaciones y nuestra la razón de luchar por un futuro mejor. 


****


Hace apenas cuestión de días, el fiscal general de EEUU, en su calidad de vocero del racismo norteamericano, anunció que su país daría marcha atrás al Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia.


De estos jóvenes, alrededor de seiscientos veinte mil son de origen mexicano. Son mexicanos que han soñado y luchado por ser parte de la sociedad multicultural estadounidense.


La decisión de ponerlos en condiciones de extradición nos indigna por ser nuestros connacionales; enfurece también al mundo y al pueblo norteamericano y satisface exclusivamente al racismo y a la intolerancia. 


Para ellos habrá que prepararnos. Hemos dado los primeros pasos facilitando trámites para su eventual incorporación para que continúen sus estudios. Pero habrá que hacer mucho más en los meses por venir.


De la mano con ellos y con sus universidades, trabajaremos y procuraremos que consigan sus sueños. Y a quienes regresen, habrá que recibirlos con un proyecto nacional les permita crecer y desarrollarse.


****


Esta vergonzosa decisión del Sr. Trump, se da en un contexto de pretensiones de muros, ventajas económicas y xenofobia rampante.


Pero también habla de la incomprensión, de la deshumanización y de la violencia como forma de solución de problemas.


Y esto es lo que nos tiene aquí el día de hoy: la urgente necesidad de escucharnos, de dialogar y entendernos.


Carne y Arena
nos da acceso a la realidad vivida de las experiencias personales, afectivas, y humanas, que le dan contenido y rostro a la realidad de nuestros migrantes.

Cortometraje, instalación inmersiva, realidad virtual… la propuesta de González Iñárritu, captura, en una escena o con un gesto, lo que pasa por la mente y el corazón de aquellos que dejan atrás su vida y sus raíces, para emprender un viaje incierto, del que algunos, quizá, no regresen nunca.


Estar con ellos en el desierto, sentir su soledad y su agotamiento, sumarnos a su vulnerabilidad y vivir con ellos la represión y el desencanto son parte de esta experiencia que espero todos ustedes tengan la oportunidad de sentirla.


No es nada que no sepamos ya. Es solo, que el estar ahí, entre ellos, y en esos momentos, fortalece nuestra empatía y la decisión de ayudar.


****

Quisiera agradecer muy especialmente al gobierno de la Ciudad de México, en la persona del Dr. Miguel Ángel Mancera, el interés y el apoyo para que pudiéramos el día de hoy estar aquí.

Al Mtro. Alejandro Ramírez, Director General de Cinépolis, que con gran visión y solidaridad se haya sumado a este proyecto con el entusiasmo que le caracteriza.


Felicitar también a la coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, a cargo del Dr. Jorge Volpi, y al centro cultural Tlatelolco encabezado por Ricardo Rafael, y a todo el equipo de trabajo por la intensidad y entusiasmo, que me consta, han puesto en este proyecto.


Y a Alejandro González Iñárritu, a Emmanuel Lubezki, y a todo su equipo de producción, por su sensibilidad humana, la capacidad artística y la proeza técnica realizada.


A ustedes, yo no les puedo entregar un Oscar. Pero sí puedo darles las gracias


Porque en Carne y arena: por nuestra Raza habló su Espíritu”.                    

Muchas gracias.



Enrique Graue Wiechers

 


1 Migration and Remittances Factbook 2016. World Bank Organization. https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/23743/9781464803192.pdf

 

 


Hecho en México, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), todos los derechos reservados 2015 - 2019. Esta página puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando no se mutile, se cite la fuente completa y su dirección electrónica. De otra forma, requiere permiso previo por escrito de la institución.Dirección General de Comunicación Social. Créditos.